Alimentación durante el Embarazo

Comer para dos y no por dos

La alimentación de la madre embarazada es sumamente importante para el sano desarrollo del embarazo. El bebé y la madre necesitarán de distintos nutrientes para desarrollar los nuevos tejidos. Una inadecuada nutrición puede favorecer la aparición de complicaciones durante el embarazo y el parto.

En general, la madre necesitará aumentar un poco la “cantidad” de alimentos que ingiere para satisfacer la mayor demanda energética (mayor cantidad de calorías), pero principalmente debe buscar una alimentación de “calidad” y variada que incluya todos los grupos de alimentos.

Cantidad: En general, durante el primer trimestre del embarazo no es necesario aumentar la cantidad de calorías. En el segundo trimestre, el proceso de gestación requiere en promedio, que se aumente el aporte energético entre 200 a 300 calorías por día. Y en el tercer trimestre de 400 a 500 calorías diarias. Estas cifras varían caso a caso y dependerán del peso y contextura física de cada persona.

Calidad: Los nutrientes esenciales que debe incluir la dieta de la madre embarazada y cuya demanda se ve incrementada durante el embarazo son los siguientes:

-Proteínas: Son indispensables para la formación de la estructura orgánica del bebé. Se encuentran principalmente en la leche y derivados, carnes, pescados, huevos y legumbres.

-Carbohidratos: Deben aportar aproximadamente la mitad de las calorías diarias. Se recomienda obtenerlos de los cereales, pastas, arroz, pan integral, legumbres, frutas y hortalizas. No se recomienda el consumo de harinas y dulces, pues pueden producir un aumento de peso exagerado. En general, preferir alimentos integrales y los menos procesados industrialmente.

-Hierro: Es fundamental para la formación de la hemoglobina contenida en la sangre del bebé y la madre. Si no se consume en forma suficiente la madre puede presentar anemia. Se puede encontrar en los huevos, hígado, lentejas, o legumbres, cereales, carnes rojas y ciruelas pasas. Muchas veces se recomiendan suplementos, aunque no son necesarios si se sigue una dieta adecuada. Consulte a su médico.

-Calcio: Es indispensable para la formación de los huesos del bebé. Si la madre no consume lo suficiente, el bebé extraerá el calcio necesario del esqueleto de la madre, lo que puede traer problemas futuros como caries e incluso osteoporosis. Basta con 1,2 grs. de calcio al día, que equivale a 1 litro de leche diario o su equivalente en derivados lácteos: yogurt o queso. También se encuentra el calcio en los vegetales verdes y los cereales.

-Vitaminas y Minerales (en especial la Vitamina C, el Zinc, el Ácido Fólico y otras del grupo B): Son importantes para la regulación del metabolismo y el desarrollo orgánico. La Vitamina C ayuda a la absorción del Hierro. El Ácido Fólico es importante para el desarrollo celular, y para prevenir defectos de nacimiento. El Zinc para el desarrollo de las células nerviosas. En general, una dieta variada que incluya frutas, verduras crudas y carne aporta las vitaminas necesarias. Aún así, pueden ser útiles los suplementos de vitaminas siempre y cuando sean recomendados por su médico. Un exceso de vitaminas también puede ser negativo.

Agua: Se recomienda consumir suficiente agua diariamente.

Evite el exceso de café o alimentos con cafeína, como té o gaseosa. Así como evitar el consumo de alcohol y cigarrillo, ya que estos perjudican el desarrollo del feto.

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