Parto de bebés prematuros

El embarazo se considera normal cuando el parto se produce entre la semana 37 y 42, llamado “parto a término”. Cuando el bebé nace antes de las 37 semanas se le llama “prematuro o pre-término”. El bebé prematuro nace con una inmadurez en sus órganos y sistemas (respiración, control de temperatura, digestión, metabolismo, etc.) lo que le hace más vulnerable a las enfermedades y más sensible a los agentes externos (luz, ruido, etc.).

No todos los bebés prematuros van a presentar los mismos problemas. Por debajo de 35 semanas necesitan apoyo adicional para sobrevivir fuera del útero, por lo que deben ingresar a la sala de Neonatología. La gravedad de los problemas está en relación con la duración de la gestación en semanas.

Cuando el bebé nace antes de las 35 semanas, está inmaduro y es frecuente que tenga dificultades para controlar la temperatura, su respiración y para alimentarse. Por ello se les coloca en una incubadora o cuna térmica, se les conecta a un respirador o ventilador y se les alimenta mediante sonda o intravenosa.

En la actualidad se considera viable un recién nacido de 23/24 semanas, no obstante, los riesgos son mayores y el médico le informará del pronóstico vital. Será difícil en los primeros momentos prever una futura incapacidad. Según la evolución, el médico les informará sobre las posibilidades de secuelas futuras.

Aspecto del bebé prematuro hospitalizado:

  • Al bebé estar rodeado de aparatos, pídanle al médico que les explique la función de cada uno de ellos. Lleva un juguete blando o manta para hacerlo más familiar.
  • El bebé tendrá un aspecto frágil, su piel estará inmadura y a través de ella pueden verse los vasos sanguíneos subyacentes. Esto lo hace ver de un color rojizo o violáceo. Las enfermeras le ponen un gel y otro material protector para proteger la piel. También pueden tener una fina capa de vello suave (lanugo) que irá desapareciendo al crecer.
  • La cabeza puede parecer desproporcionadamente grande y los brazos y piernas bastante largos. Al ir creciendo adquirirán un aspecto más proporcionado.
  • En ciertos casos, si es muy prematuro puede tener los párpados fusionados al nacer.
  • Sus orejas estarán poco desarrolladas y muy pegadas a la cabeza con poco o nada de cartílago.
  • En niños muy prematuros es posible que los testículos no hayan descendido todavía a las bolsas. En las niñas el clítoris es prominente porque los labios circundantes no están desarrollados.
  • Es normal que se mueva poco, y cuando lo haga sean movimientos bruscos (sacudidas o sobresaltos). Esto es porque su respuesta y coordinación todavía están inmaduras. Presenta poco tono muscular, por lo tanto observa atentamente cómo va ganando fuerza y haciendo movimientos espontáneos o reflejo de succión.

Consejos para los padres durante la hospitalización:

  • Es normal que tengan miedo de acariciarlo al verlo frágil, pero es muy estimulante el contacto físico. Dependiendo de las condiciones de salud podrás alimentarlo, limpiarlo o ayudar en otros procedimientos de rutina. Puede ser necesario limitar la cantidad de estimulación física.
  • Es recomendable usar el método canguro pues ayuda a que el bebé se relaje y respire con más facilidad, al tiempo que les estimula el succionar y alimentarse.
  • Cuando los hermanitos no se pueden acercar frecuentemente, alivia su angustia llevándole fotos del bebé.
  • Dado que no pueden moverse con facilidad. Las enfermeras deberán cambiarlo de postura, doblar y extender brazos y piernas y rodearlo de almohadas para que se sienta seguro como en el útero.
  • Poco a poco se irá dando cuenta de su entorno mientras desarrolla sus sentidos. El entorno debe ser tranquilo, con ruidos y luces atenuados, disminuyendo las veces que se le inquieta y con tratamientos menos estresantes. Se debe conservar el calor, el oxígeno y la humedad.

Estimulación durante la hospitalización:

  • Incubadora compartida: cuando son partos múltiples y se encuentran estables. Los ayuda a mejorar los problemas de salud, permitiendo el contacto físico, y comienzan a sincronizar sus períodos de sueño.
  • Método canguro: favorece la estimulación y formación de un vínculo entre ellos. Beneficioso para el amamantamiento y disminuye el llanto.
  • Masaje infantil: se frota suavemente al bebé desnudo con aceite en sus manos. Los ayuda a relajarse, ganar peso más rápido y aliviar molestias producidas por los gases. Esto se recomienda hasta el primer año de vida.
  • Musicoterapia: induce relajación, sensación de bienestar, disminuye el estrés y facilita el ritmo del sueño. Cuando el ritmo es apacible, melodías rítmicas, un sonido monótono y repetitivo y en tono bajo, hace sentir al bebé protegido, seguro y fuerte.

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